Las bolsas asiáticas repuntan con fuerza mientras el mercado apuesta por un giro 'dovish' de la Fed: los bonos EE. UU. ceden
Los principales índices asiáticos cerraron la sesión del miércoles con ganancias generalizadas, aupados por la creciente convicción de los operadores de que la Reserva Federal está preparando el terreno para un recorte de tipos en septiembre. El optimismo impulsó a la renta variable regional al tiempo que la rentabilidad de los Treasuries a 10 años se relajaba. El MSCI Asia Pacific avanzó un 0,8 %, con el sector tecnológico e inmobiliario tirando del carro, después de que unos datos de empleo en EE. UU. más flojos de lo esperado consolidaran las apuestas por una primera bajada del precio del dinero en la reunión de septiembre.
Impacto en mercados asiáticos: las esperanzas de un 'pivot' de la Fed disparan la rotación sectorial
El rebote se contagió más allá de las mega-capitalizaciones tecnológicas hacia sectores sensibles al coste del dinero: los promotores inmobiliarios de Hong Kong se dispararon un 2,3 % y los REITs australianos sumaron un 1,7 %. El Nikkei 225 japonés lideró las ganancias regionales con un alza del 1,1 %, beneficiado por un yen más débil que da oxígeno a los exportadores. En el lado opuesto, el CSI 300 chino se quedó rezagado con una subida marginal del 0,3 %, reflejando la persistente debilidad de la demanda interna a pesar del telón de fondo externo favorable.
La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años descendió al 4,18 %, mínimos desde principios de julio, aplanando la curva de rendimientos y reduciendo la tasa de descuento que se aplica a las acciones de crecimiento asiáticas. El índice dólar (DXY) cedió un 0,4 %, aliviando las presiones inflacionistas importadas para los bancos centrales de Asia emergente. Esta dinámica refleja el enfriamiento del mercado laboral en EE. UU. que ha mantenido a la Fed en modo cautela mientras la inflación sigue mostrando resistencia.
"El mercado está descontando un escenario 'Ricitos de Oro': la economía estadounidense se frena lo justo para forzar una relajación monetaria sin caer en recesión. Para Asia, eso se traduce en menores costes de financiación y un dólar más débil —una combinación potente para los activos de riesgo—, pero los vientos en contra estructurales de China impiden un repunte uniforme."
Las correlaciones cruzadas avalan la narrativa: el cobre avanzó un 1,2 % alimentado por las esperanzas de estímulo en Pekín, mientras que el won coreano y el baht tailandés se apreciaron frente al billete verde. Sin embargo, el diferencial entre los bonos chinos y estadounidenses a 10 años permanece en las inmediaciones de máximos históricos, señalando un escepticismo persistente sobre la capacidad de transmisión de la política económica de Pekín.
Claves para inversores con foco en Asia
- Monitorizar la inflación PCE de EE. UU. del viernes para confirmar la tendencia desinflacionista que blindaría las apuestas de recorte en septiembre.
- Rastrear los datos de impulso crediticio chino la próxima semana; la estabilización del sector inmobiliario es la pieza que falta para un repunte sostenido en la China continental.
- Anticipar debilidad continuada del yen si el BoJ mantiene su política ultra-laxa mientras la Fed gira, favoreciendo a los exportadores japoneses frente a los valores de corte doméstico.
- Cubrir la exposición a divisas de Asia emergente mediante estructuras de opciones; la depreciación del dólar tiende a acelerarse de forma no lineal una vez arranca el ciclo de recortes de la Fed.
Preguntas frecuentes
¿Recortará la Fed los tipos en septiembre de 2024?
Los futuros sobre fondos federales implican un 90 % de probabilidad de una bajada de 25 puntos básicos en septiembre, condicionada a que los próximos datos de IPC y nóminas confirmen la moderación de la inflación y el enfriamiento laboral. El comunicado del FOMC de julio dejó la puerta abierta a la relajación si los datos acompañan.
¿Cómo afectan históricamente los recortes de la Fed a la renta variable asiática?
En los tres últimos ciclos de relajación (2001, 2007, 2019), el MSCI Asia ex-Japón promedió ganancias del 12 % en los seis meses posteriores al primer recorte, liderado por tecnología y financieras. Sin embargo, 2007 vio una reversión brusca al estallar la crisis financiera global.
